Paisajista Marbella
Manuel García Ferreira Paisajista - Landscaper
Marbella - Málaga (España)
M: +34 607 54 07 74
T: + 34 952 77 42 95
Social Networks

Paisajistas Marbella | La Alhambra de Granada, Patio de Lindaraja
5179
post-template-default,single,single-post,postid-5179,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1200,side_area_uncovered_from_content,qode-child-theme-ver-5.0.0,qode-theme-ver-17.1,qode-theme-elpasiajista,disabled_footer_top,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.5,vc_responsive
 

La Alhambra de Granada, Patio de Lindaraja

La Alhambra de Granada, Patio de Lindaraja

El patio de Lindaraja, recibe este nombre por el mirador que lo preside en la parte meridional, llamado mirador de Lindaraja; este patio está contiguo y se comunica con el de la reja, mas que un patio, es un gran patio ajardinado de estilo claustral, acorde con los gustos cristianos de la época; toda la zona que ocupa este patio, era la fachada exterior del palacio de los leones, que hasta la construcción de este patio, en el siglo XVI estaba abierta al paisaje, desde entonces este espacio que debió ser un jardín de estilo islámico, abierto, quedaría encerrado con las nuevas habitaciones construidas para el emperador; el jardín en la época Nazarita, era el espacio intermedio entre el mirador llamado “ Ain-dar-Aza” -ojos del palacio de la Sultana- y el paisaje del Albaicín granadino. En la zona baja de estas construcciones, unas galerías o corredores porticados, sustentados por pilares nazaritas reutilizados de otras zonas de la Alhambra. Estos mismos aposentos son los que utilizó posteriormente como residencia el famoso escritor Wasington Irving

donde escribiría sus famosos cuentos de la Alhambra.

El jardín que ocupa todo el espacio de este patio, de corte claustral, tiene una superficie trapezoidal, en cuyo centro se levanta una fuente cristiana, de estilo barroco en la base, antepecho y pilastra, sobre la cual, tuvo al menos desde el 1626 hasta marzo de 1995, fecha en la que nos consta que se desmontó para su restauración y depósito en el museo de la Alhambra, una taza nazarí de mármol blanco, en la que se podía leer de forma poética la siguiente inscripción epigráfica, que ensalzaba el valor del agua y la belleza del lugar :

Yo soy en verdad un orbe de agua que se manifiesta a los hombres claro y sin

velo alguno.

un mar de grande extensión, cuyas riveras con obras artísticas de mármol selecto.

Su agua corre como líquidas perlas sobre el hielo.  ¡ Qué maravilla mas grande !

Se separa de mí el agua de tal suerte, que a veces no me oculto de ti.

Parece como si yo y el agua que corre fuéramos un trozo de hielo, parte del cual se liquida y parte no se liquida.

Cuando sobreviene la oscuridad, imaginarías que yo soy un mundo mas elevado que todos los órdenes de estrellas.

Como si lo que en mí se manifiesta fuera una concha y la reunión de perlas fueran esas gotas………”

En este patio jardín, se levantan grandes cipreses ( cupressus sempervirens estricta) que con su verticalidad elevan todo este patio y sus construcciones, en el interior de los parterres o cuarteles de siembra, bordeados de seto de boj (buxus sempervirens), en la actualidad están sembrados por grandes masas de Agapantos o lirios africanos ( Agapanthus africanus) que inundan de color este bello patio; naranjos agrios (citrus auramtium), alineados en todo el perímetro del patio, llenan de fragancia de azahar este patio con su floración en abril.

Se abandona este patio y con ello, el conjunto de los palacios nazaritas, por una sola de sus crujías, sobre la que también hay en planta alta una edificación.