El Paisajista
El paisajista, siente su mayor frustración cuando observa un bello y magnífico paisaje salvaje, creado por la sabia y perfecta naturaleza, en cuya contemplación queda extasiado y se da cuenta de lo insignificante que es su propia obra, por buena que sea, de que jamás, ni en su mejor creación podrá superarla; ni tan siquiera podrá reproducir una copia mediocre de lo que está contemplando. Es la propia naturaleza, la que me ha dado y me sigue dando la inspiración y las lecciones magistrales sobre el arte de construir el paisaje.


El paisajista, siente su mayor frustración cuando observa un bello y magnífico paisaje salvaje, creado por la sabia y perfecta naturaleza, en cuya contemplación queda extasiado y se da cuenta de lo insignificante que es su propia obra, por buena que sea, de que jamás, ni en su mejor creación podrá superarla; ni tan siquiera podrá reproducir una copia mediocre de lo que está contemplando. Es la propia naturaleza, la que me ha dado y me sigue dando la inspiración y las lecciones magistrales sobre el arte de construir el paisaje.